No hace falta que te jure querido compañero
Que no debí quererte sin embargo te quiero
Así que no hagas trampas que sabes ya de sobra cuál es
mi debilidad
Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada
Rompiendo en mil trocitos mi parte más exacta
Pequeña teoría convertida en un montón de palabras
Que vuelven solas a casa
Consiguen que me sienta tan tonta, tan extraña
Tan lejos de mí misma, tan cerca de tu alma
Me pierdo a la deriva, tan sólo encuentro el medio del agua
Promesas maleducadas
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